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lunes, 28 de mayo de 2012

Parásitos que convierten a los animales en zombies



Para quienes adoramos las películas que mezclan el horror y la ciencia ficción como ocurre en las de zombies, aquellos que después de una noche de películas terror o largas batallas jugando a Resident Evil o al Left 4 Dead, se pasan el día siguiente pensando cómo escapar cuando lleguen las hordas y que tendrán a mano para defenderse. 


Pero este artículo les pondrá las cosas aún más difíciles. Te presentamos a unos extraños parásitos que convierten a los animales en zombies. 
 A muchos nos gusta ver alguna que otra película sobre seres vivos que son infectados por un virus o un parásito que modifica y controla su comportamiento por completo hasta transformarlos en zombies y llevarlos a la muerte. Pero esto no ocurre solo en la ficción: es un hecho que está científicamente comprobado y que se da en varias especies de animales, veamos algunas de ellas.


Strepsiptera


Es una de las especies más extrañas del mundo. El macho vuela y tiene enormes ojos, pero vive solamente unas pocas horas y para encontrar una hembra que fecundar. 


 
Por otro lado la hembra, que es un parásito sin piernas, ni alas, ni ojos; se introduce  en el cuerpo de insectos como moscas, abejas o mantis religiosas.  Este parásito hembra se dirige a la cabeza, donde se abre paso para respirar y emitir al aire las feromonas necesarias para que el macho pueda ubicarla. Después de emitir las feromonas, el parásito hembra obliga al insecto en el que se encuentra a quedarse quieto allí hasta que llegue el macho para fertilizarla. Durante unas dos semanas el parásito continua allí dento modificando por completo el comportamiento de insecto y cuando su huésped finalmente tiene sus crías, el insecto vomita toda la camada, que a continuación intentarán meterse en otro insecto.  

Cordyceps

Los cordyceps, son una especie de hongos ascomicetes. Existen unas 400 especies distintas y se integran en insectos y otros artrópodos. 
Este parásito se introduce en el organismo de otro ser vivo, se alimenta, crece y se desarrolla, llegando incluso a sustituir los tejidos del cuerpo por los suyos propios. Este parásito, antes de matar a su anfitrión, lo controla por completo y le obliga a subir a sitios muy altos, donde consigue propagar sus esporas con mayor facilidad y abarcar mayores espacios. Cuando su tamaño es ya incluso mayor que el del insecto en el que se encuentran, se descomprimen por completo, destruyendo con sus tentáculos el cuerpo de su anfitrión y saliendo desde dentro de su cadáver.



Trematodas o Duelas de pescado

Las duelas de pescado se hospedan en distintos tipos de animales, rara vez en humanos y con mucha frecuencia en peces. 
Se caracterizan por cambiar su estado y lograr introducirse en distintas especies: desde moluscos pequeños a peces, aves y humanos. Cuando se hospedan en peces, las duelas controlan por completo el comportamiento del animal, y lo que más nos llama la atención en los ciclos de este parásito es que literalmente, provoca el suicidio de su anfitrión. Cuando el parásito llega a tener un tamaño demasiado grande como para continuar dentro del pez, este se hincha y se torna de un color mucho más llamativo, volviéndolo más lento y visible. Pero luego le obliga a nadar hacia la superficie hasta prácticamente salir del agua, donde es devorado por otras especies de aves, logrando así meterse en otro cuerpo.




Leucochloridium      

Ésta es una especie de parásito en forma de larva que logra desarrollarse por completo en las aves. Pero antes, comienza su proceso introduciéndose en caracoles. El parásito, al controlar al caracol, busca un lugar por el que introducirse en el cuerpo de un ave. Por ello arrastra al caracol a zonas abiertas y con sol, algo que el caracol por su cuenta jamás haría. Una vez allí, el parásito abre literalmente la cabeza del caracol y por allí estira su cuerpo para parecer un gusano o una lombriz y así llamar la atención de las aves, que querrán atraparlo. Cuando logran su cometido, continúan sacando nuevos tentáculos de la cabeza del caracol para continuar así con el mismo fatídico destino. 



Glyptapanteles






Éste es posiblemente el más impactante. A pesar de que existen varias especies de parásitos avispa, (como es el caso de la primera especie que hemos visto), ésta avispa se caracteriza por atacar orugas, las cuales tras ser infectadas por el parásito, se vuelven extremadamente violentas y son controladas por completo, llegando al punto de no comer ni moverse. 

La avispa ataca a la oruga, dejando en ella el parásito y luego en su capullo coloca sus huevos. Lo que ocurre luego es realmente sorprendente: la oruga se queda allí mismo para siempre, parada junto a los huevos, velando por su seguridad y defendiendo a los mismos violentamente de lo que sea. Si bien el caso es estudiado a fondo, aún no se conoce por completo su funcionamiento, pero si se sabe que la oruga no recibe ningún tipo de beneficio, por lo que no se trata de ningún tipo de simbiosis. Por último, cuando nacen las nuevas avispas desde los huevos, la oruga muere por hambre y agotamiento. 
En este vídeo, podemos ver lo que sucede cuando otro insecto se aproxima al capullo donde estan los huevos que la avispa colocó previamente.


Aquí os dejamos otro vídeo muy interesante.






 

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