}

miércoles, 30 de octubre de 2013

Balas con GPS para seguir al blanco

Policías de Florida y de Iowa están probando un sistema de seguimiento de vehículos que dispara balas con GPS a los vehículos que persiguen y, de esta forma, realizar el seguimiento sin entrar en aparatosas persecuciones policiales y minimizar el riesgo de accidentes.


Aunque el cine y la televisión nos hayan mostrado espectaculares persecuciones de coche, y nos puedan parecer que son pura ficción, la realidad es que este tipo de sucesos ocurren en muchos rincones del mundo. Quizás por el despliegue de medios, y lo aparatosas que pueden llegar a ser, las persecuciones policiales de Estados Unidos se han hecho famosas por salir en los noticieros de todo el mundo y por los accidentes de tráfico que suelen producirse. Con la idea de "minimizar" la probabilidad de que se produzca un accidente, varios cuerpos de policía de Estados Unidos están probando un sistema en el que disparan a los coches que persiguen unas balas con GPS y, de esta forma, conducir con cierto margen de seguridad.
¿Balas con GPS? El sistema, hay que reconocerlo, parece sacado de los gadgets que Q le proporcionaba a James Bond pero es algo que están probando tanto la policía del Estado de Iowa como el cuerpo de policía de la ciudad de St. Petersburg en Florida. Aunque por ahora es algo experimental, el esquema es bastante singular; instalar un cañón en la parte delantera de un coche patrulla y disparar con él un dispositivo de localización con el que poder perseguir a un vehículo sin provocar accidentes o desplegar una oleada de policías en la calle.
Starchase, que es como se llama este sistema, consta de un cañón de aire comprimido que dispara dispositivos localizadores basados en GPS; unos dispositivos que, en cierta forma, son similares a los sistemas de localización que llevan los sistemas antirrobo de muchos coches de gama alta. Al tener siempre ubicado el coche que se persigue, la probabilidad de perderlo disminuye y también se evita la necesidad de perseguir en tropel con varios coches o conducir de manera temeraria por las calles o autovías.
La idea, en el fondo, suena bastante bien y puede ser una solución al problema de los "daños colaterales" que provocan las locas persecuciones de tráfico que vemos en las noticias; sin embargo, el sistema Starchase parte de la base que el coche patrulla de la policía va a estar lo suficientemente cerca como para disparar las "balas con GPS" al objetivo y que, además, el sospechoso al que persiguen no se baja del vehículo y continúa su huida a pie o en otro vehículo.
De todas formas, dejando a un lado los puntos débiles del sistema, hay que reconocer que el planteamiento de Starchase es bastante original y no nos aleja tanto del mundo del cine. Aunque eso sí, hay que tener en cuenta que el cañón tiene un coste de 5.000 dólares y cada una de estas balas especiales cuestan 500 dólares; por tanto, el sistema no es apto para policías de "gatillo flojo".

sábado, 26 de octubre de 2013

¿Por qué comemos palomitas en el cine?



Hay sabores y olores que van inevitablemente ligados a un determinado lugar o ambiente. No puede negarse que el olor a algodón de azúcar recuerda a la feria, que las castañas asadas nos recuerdan al otoño y que un Calippo nos transporta al verano. Pues con las palomitas pasa lo mismo, nos llevan de forma irremediable al cine. Pero, ¿por qué palomitas y no otra cosa? Este vínculo, aparentemente aleatorio entre el olor  del maíz tostado y el séptimo arte, tiene sin embargo un origen ya casi centenario.

La costumbre de comer palomitas en el cine fue estrenada en Estados Unidos entre 1929 y 1933, la época de la Gran Depresión, que llevó a trece millones de norteamericanos al paro. Entonces, el principal medio de evasión era el cine, un espectáculo asequible para todos los bolsillos (podías ver una película por tan solo 20 céntimos de dólar, un precio 40 veces más barato al de ahora). Si además querían tener el estómago igualmente entretenido durante la proyección, los empobrecidos espectadores sólo podían permitirse las palomitas, que se elaboraban al instante con una materia prima tan abundante en EE UU como son los granos de maíz. Los vendedores cosechaban unos beneficios de hasta el 2.500%.

Con las salas llenas de gente con escasos posibles y estómagos no demasiado bien servidos, había que proporcionar algún alimento que, además pudiera suponer un negocio para el propietario del cine. Había que mantener al respetable saciado durante las sesiones, que podían ser dobles; y había que hacerlo por muy poco dinero.

Los cacahuetes eran una alternativa, pero dejaban demasiados residuos en el suelo. Los dulces no ofrecían demasiado margen de beneficio. Los espectadores empezaron a desarrollar el gusto por acudir a las sesiones con palomitas que se vendían en las inmediaciones de los cines, pero éstos fracasaron en sus primeros intentos de venderlas en el propio local, al desprender las máquinas para fabricarlas un olor demasiado fuerte. La invención de nuevos aparatos durante los años 30 permitió que las palomitas, por fin, pudieran venderse en el mismo lugar de la proyección. Su precio, que rondaba los diez céntimos de dólar por bolsa, era asumible para el bolsillo del humilde espectador y dejaba un buen margen de beneficio al propietario de la sala por la abundancia y bajo coste de la materia prima.


La fórmula del cine más palomitas cogió fuerza y se asentó con los años pese a la pujanza de nuevos productos industriales que querían subirse al carro de un negocio muy rentable. En este sentido, la Segunda Guerra Mundial supuso un nuevo empujón para la venta de palomitas, ya que el gobierno estadounidense racionó algunos productos básicos como el azúcar, pero dio su beneplácito para que las palomitas se siguieran produciendo masivamente, tanto por la abundancia del maíz como recurso estratégico como por el alto contenido energético de las palomitas, algo nada desdeñable en tiempos de escasez.

Pasada la guerra y el racionamiento del azúcar, las palomitas de maíz habían consolidado su monopolio en las salas de cine y se habían extendido a Europa, que empezaba entonces su época de penurias. La aparición de la televisión, lejos de suponer el fin de las palomitas, sólo conllevó una adaptación del negocio al medio, tal y como lo hizo el cine en sí. La llegada del microondas (en cuya invención, curiosamente, tuvieron mucho que ver las palomitas como conejillo de indias) a las casas trajo consigo un nuevo consumo doméstico masivo, y como la relación mental de cine más palomitas ya estaba hecha, la expansión del producto fue coser y cantar. ¡Pop!



Fuentes: http://cinemania.es y http://www.muyinteresante.es

martes, 22 de octubre de 2013

Los testículos de 60 kilogramos

Su nombre es Wesley Warren, tiene 49 años a su espalda y algo más que no son años, desde hace 4 largos años ha estado cargando con una bolsa escrotal de un tamaño descomunal y un peso parecido, nada menos que 60 kilos.

Todo esto debido a una condición llamada linfedema de escroto, que se trata de un enorme crecimiento del escroto debido a un engrosamiento del tejido y a la acumulación de fluidos.
Cuando por fin se operó para librarse de su pesada carga, los médicos colocaron en la báscula lo que le habían extirpado al hombre observando la increíble cifra de 60 kilos, sin contar los fluidos y las pequeñas partes de tejido.

Fuente: http://www.nosabesnada.com

viernes, 18 de octubre de 2013

Plantas que brillan en la oscuridad


Así como lo oís. Científicos de California hacen de las suyas nuevamente y consiguen crear plantas que pueden brillar en la oscuridad. Este logro se ha llevado a cabo gracias a la modificación genética: utilizando genes de luciérnagas, los transfieren a las plantas, un proceso que ahora quieren extender a árboles más grandes. Que tiemblen las lámparas.
Para ser más exactos, estos fueron los pasos que siguieron:
-Consiguieron las enzimas proteicas brillantes de las luciérnagas, denominadas luciferasa.
-A continuación, utilizaron un software llamado Genoma Compiler, con el cual hicieron posible la lectura de estos genes por parte de las plantas. 
-Finalmente, comprobaron con satisfacción como éstas comenzaban a brillar en la oscuridad.
Eso sí, de momento el experimento sólo se ha realizado en pequeñas plantas, rediseñando su secuencia de ADN. Se están recaudando fondos adicionales mediante la ya conocida técnica del "crowdfunding" (presentar tu proyecto en internet y solicitar mínimas cantidades anónimas para poder financiarlo) y así lograr en un futuro utilizar esta avance en árboles más grandes.
Una de las aplicaciones más interesantes que podría tener esta técnica en nuestras vidas diarias sería la de poder reemplazar a las farolas de la calle, es decir, como alumbrado público.
Para una mayor explicación mira el video que te hemos traído. A ver como vamos de inglés:



lunes, 14 de octubre de 2013

¿Por qué los libros de mapas se llaman Atlas?

Aunque la explicación más extendida reza que es en honor del titán griego del mismo nombre, no está claro. En la mitología clásica, Zeus condenó al joven Atlas a sostener la bóveda celeste (que no la Tierra) sobre sus hombros.

Pero no fue hasta 1595 cuando Gerardus Mercator llamó así a un libro de mapas. Sin embargo, parecía referirse al rey libio Atlas, al que representó con el globo terráqueo sobre sus espaldas. Y este icono se extendió por el mundo.

martes, 8 de octubre de 2013

Los 10 empleos más desagradables


Hay empleos que te gustan, otros que soportas y unos cuantos en los que lo único que pasa por tu cabeza es: ‘lo que hay que hacer para comer’. Estos son los 10 que hemos elegido para ti.

1) Recolector de desechos en baños portátiles

En este trabajo el olor es lo de menos. Los recolectores conectan una manguera desde su camión hasta el deposito del baño, meten agua a presión y sacan a la luz todos los desechos que se habían quedado atascados.
2) Contador de peces
La concentración y la observación son un punto fuerte en este trabajo. Durante siete meses, el observador tiene que sentarse 8 horas diarias a la orilla del río y presionar el botón de un contador electrónico cada vez que ve un salmón. 
3) Destapador de drenaje
El hombre contra las cañerías. Su arma principal es un traje especial que no lo libra del desagradable olor. Se enfrenta a la exposición directa a ratas y otros insectos.
4) Oledor de cuerpos
Sin ellos, las compañías fabricantes de desodorantes y líquidos contra el olor corporal no conocerían la eficacia de sus productos. Estos trabajadores se enfrentan a la difícil labor de olfatear la piel de gente que lleva sudando todo el día o que llevan un largo tiempo (12h.) sin utilizar el producto
5) Catador de gases
No es broma. Con el fin de determinar padecimientos estomacales serios, un médico gastroenterólogo de Minneapolis, Estados Unidos, dió de comer frijoles durante varios días a algunos voluntarios. Acto seguido, encapsuló los gases emanados en tubos de ensayo para analizarlos y determinar los efectos mediante pruebas químicas, obviamente con ayuda de un gran equipo.
6) Guardia del palacio de Buckingham
Trabajo que te va a proporcionar un estrés seguro, piénsalo un momento: permanecer de pie y estático durante 8 horas al día, no sonreír en ningún momento pase lo que pase, lucir impecable y con el riesgo de recibir un severo castigo en caso de incumplir cualquiera de los puntos anteriores.
7) Limpiador de goma de mascar
Tú los tiras y ellos los limpian. Su principal herramienta: una espátula, si no existieran estas personas habría millones de chicles pegados en el suelo de todo el planeta. Y cabe decir también que si no existiera tanta gente cerda en el mundo este trabajo no existiría.
8) Analista de excremento
Son 19 las personas encargadas de comprobar la efectividad de los productos de Techlab, la empresa dedicada a fabricar las herramientas para los análisis de heces fecales. Así que deben tomar un poco de excremento humano y revisar la calidad de los productos.
9) Actor en una casa embrujada
La aspirina no puede faltar en su día a día. Maquillarse con pinturas que a la larga afectarán a tu piel, utilizar disfraces y ropa incómoda, esperar la reacción de los visitantes, golpes, gritos, etc. 
10) Recogedor de animales muertos
Son asignados por el gobierno para despejar las principales carreteras del país de animales muertos.
Bueno, son asquerosos, sí, pero mejor trabajar que engordar la fila del paro.



miércoles, 2 de octubre de 2013

El festival del queso rodante, en Gran Bretaña

El festival del queso rodante es una peculiar cacería de orden lácteo en la que, a diferencia de las ordinarias, los cazadores acaban bastante másmagullados y perjudicados que la propia presa. Actualmente se celebra en varios lugares de Gran Bretaña, pueblos pequeños con pronunciadas y resbaladizas colinas, por lo general, pero de entre todas las persecuciones destaca una cuya fama es ya mundial: la del Festival del Queso Rodante de la colina de Cooper, en el condado de Gloucestershire (Cooper’s Hill Cheese-Rolling and Wake).

Las primeras referencias escritas a este evento datan de mediados delsiglo XIX, si bien no existe consenso acerca del origen del mismo. Se dice que la tradición del queso rodante formaba parte de una serie de actos festivos que hace dos siglos tenían lugar durante la época estival con objeto de conmemorar la llegada del verano, pero que, con el tiempo, se fueron reduciendo a un único evento, el cheese-rolling, cuya fecha de celebración se trasladó al último lunes de mayo. Lo que parece no suscitar discrepancias entre los entendidos es el carácter de tan extraña carrera, que todos asumen como pagano.
Si se te ha pasado por la cabeza asistir este año para ver rodar los quesos de cerca, más vale que elijas cualquier otra colina donde se celebre, pues la mítica carrera de Cooper’s Hill no tendrá lugar en2010 debido a la gran cantidad de asistentes que se espera recibir, cuya seguridad no parece poder garantizarse. Y es que los golpes, torceduras, fracturas y demás lesiones son invitados asegurados en cada edición.
La pendiente por la que echan a rodar los quesos es tan empinada que éstos llegan a alcanzarvelocidades superiores a los 100 kilómetros por hora, convirtiéndose en auténticos proyectilescapaces de causar daños considerables a cualquier cosa que se encuentre en su camino. Siempre se utiliza la misma variedad, un doble queso Gloucester cuyo peso es de más de tres kilos, y que desde hace 20 años ha suministrado una misma artesana local. Se realizan varias carreras en cada edición, correspondientes a categorías distintas: cuatro o cinco cuesta abajo en persecución del queso (una de las cuales es sólo para mujeres) y otras tantas que son cuesta arriba, las únicas en las que pueden participar los menores de 12 años. El premio para el ganador es siempre el mismo en todas ellas: quien primero alcance la meta, se llevará a casa el enorme queso.
Apresarlo en movimiento es físicamente imposible, teniendo en cuenta que se suelta con un segundo de ventaja y la velocidad endiablada que alcanza; lo único que pueden hacer los osados corredores eslanzarse colina abajo con el mismo ímpetu y someterse a la ley de la gravedad y los caprichos de la colina. Entre el desnivel, el barro y la hierba, mantenerse en pie es pura casualidad, por lo que lamayoría de participantes acaban dando con sus huesos en el suelo y rodando descontrolados por la falda de Cooper’s Hill. Al pie de la misma se sitúan los llamados catchers, unos hombres más bien fornidos cuyo cometido es agarrar y detener a los despendolados que lleguen a la meta con excesivainercia.
Tampoco faltan nunca a la cita el personal sanitario y las ambulancias, que han de atender a un gran número de contusionados y heridos, afectados casi siempre por traumatismos, rozaduras, luxaciones y fracturas. Algunos de estos accidentados logran cruzar la línea de llegada antes que nadie, pero lo hacen tan magullados y en un estado tan catastrófico que levantar el pesado queso les resulta tareaimposible. Pocos ganadores salen incólumes del frenético descenso, pero todos los participantesconsideran que algunos arañazos y moratones son, en el mejor de los casos, un precio razonable por alzarse con la pieza y el reconocimiento de los espectadores.