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jueves, 27 de febrero de 2014

¿Te acuestas muy tarde? Probablemente seas inteligente y poco fiable


Existen diferencias de personalidad entre las personas trasnochadoras y madrugadoras

El mundo se divide en dos clases de individuos: los que no son personas antes del primer café de la mañana y los que sí. Una diferencia baladí en la que reparó el psicólogo de la London School of Economics, Satoshi Kanazawa, para enfocar un interesante estudio.
En ciencia, este fenómeno se atribuye a los llamados ritmos circadianos, ciclos de 24 horas que regulan nuestro reloj biológico en periodos de sueño y vigilia. Lo normal es que el tiempo de sueño en un ser humano comience a medida que se apaga la luz solar, ya que por naturaleza somos animales diurnos. En esta fase el cuerpo entra en modo «ahorro de energía»: la temperatura corporal desciende y dejamos de segregar hormonas. Progresivamente vamos apagando nuestros sistemas. Dejamos de estar en alerta, disminuyen los reflejos, nos volvemos torpes, llegando al mínimo de actividad entre las 3 y las 6 de la madrugada.
Estos ritmos se autoregulan si respetamos una rutina acorde con nuestros hábitos vitales. Sin embargo, cuando un individuo no puede descansar respetando lo que dicta su reloj interno, los ritmos circadianos se desregulan, perdiendo una parte importante de nuestras capacidades físicas y mentales.

Nocturnos y diurnos.

Recientes estudios han descubierto que hay personas que se salen de la norma. Por un lado están las nocturnas, cuyos ciclos circadianos son más largos de lo habitual. Según explican los investigadores Ibcia Santibáñez Lara y Jorge Sánchez Vega, los «noctámbulos» tienen desplazados los periodos de sueño y sienten la necesidad de acostarse más tarde, cerca de las 2 de la mañana.
Además, a diferencia de los demás seres humanos, alcanzan el climax de su actividad y en general son más productivas y más creativas pasada la medianoche. Si se les obliga a llevar ritmos muy matutinos y a levantarse temprano, es probable que atraviesen periodos de somnnolencia excesiva y les cueste arrancar por la mañana, ya que su ritmo natural las hará levantarse espontáneamente pasadas las 10 de la mañana.
Por otra parte, las personas con un ciclo circadiano «adelantado» se levantan espontaneamente entre las 5 y las 6 de la mañana y rara vez se acostarán más tarde de las 11 de la noche. Estas personas tienden a hacer las tareas que requieran más esfuerzo físico y mental por las mañanas, y su ritmo de producción decae a lo largo de la tarde. Si se obliga a estas personas a trabajar en turnos nocturnos es probable que no se adapten con facilidad al ritmo y pierdan eficacia en sus tareas diarias.

Irracionales, inteligentes y poco fiables.

Investigaciones posteriores han descubierto que existen paralelismos entre los hábitos de sueño y la personalidad. En ese sentido, el investigador de la London School of Economics, Satoshi Kanazawa, descubrió que los «trasnochadores» o «aves nocturnas» en general tienen un coeficiente intelectual por encima de la media.
La conclusión que extrajo el equipo de Kanazawa es que estas personas están más adaptadas a los tiempos modernos y han abandonado las costumbres de nuestros ancestros, por ser seres más complejos y evolucionados. Sin embargo, los noctámbulos son también más irracionales y en general poco fiales en sus reacciones y conductas. Por contra y según demuestra un estudio de 2008 dirigido por la psicóloga Marina Giamnietro, los diurnos, son más ordenados y es poco habitual que desarrollen trastornos de la personalidad como depresiones o adicciones.

domingo, 23 de febrero de 2014

Tres años y un coeficiente intelectual máximo


Con tan sólo tres años, ya habla español. Lo cual no sería una noticia, a menos que expliquemos que esta pequeña de Arizona, Alexis Martin, aprendió nuestro idioma ella sola y manejando un iPad, y que su primer idioma es el inglés. La niña tiene un coeficiente intelectual similar al de Albert Einstein, Stephen Hawking o Nicolaus Copernicus.
Los doctores que realizaron su evaluación aseguran que ha obtenido la máxima puntuación en el test, con 160 puntos. Es tan alto que pueden afirmar que es más inteligente que el 99,9% de la población mundial.
Aprendió a hablar con tan solo dos años, y a continuación, ella sola, fue capaz de aprender un segundo idioma, el español. Los padres de Alexis se dieron cuenta de la capacidad de su niña cuando la escucharon recitar, palabra por palabra, los cuentos de hadas que le habían leído la noche anterior.
Ya ha sido admitida en Mensa, una organización internacional sin ánimo de lucro, cuyos miembros tienen una inteligencia superior a la media. Se calcula que su coeficiente solo lo posee el 2% de la población mundial. A su edad ya es capaz de leer como un niño de 11 años.
Los padres, sin dejar de estar impresionados por las capacidadesde su hija, se plantean ahora si la pequeña debe acudir a una escuela normal, con niños de su edad, o acudir a un centro más especializado donde pueda estar en contacto con otros niños como ella, superdotados.

jueves, 13 de febrero de 2014

Kawah Ijen, el volcán que expulsa lava azul

El volcán Kawah Ijen es uno de los estratovolcanes que pueblan la meseta de Ijen, en Indonesia. Durante el día, decenas de trabajadores explotan su cráter como mina de azufre. Pero cuando cae la noche se convierte en un espectacular paisaje de lava en llamas azules.

Los mineros han extraído azufre del cráter del Kawah Ijen en Indonesia durante más de 40 años. Los que trabajan por la noche, lo hacen junto a la luz de un azul eléctrico que emana el ácido sulfúrico del volcán.
A medida que se desvanece la luz del día, comienza a ascender un brillo incandescente desde las profundidades del cráter del Kawah Ijen. El líquido sulfúrico surge de una de las brechas en el borde del cráter a una temperatura de 115ºC;  las llamas azules que desprende entre gases tóxicos pueden llegar hasta los 5 metros.
Los mineros extraen trozos de azufre y los transportan a la entrada del cráter, donde los venden por 680 rupias el kilo (unos 0,04 euros).


El azufre que extraen, de los más puros de Indonesia, se utiliza en la industria química y alimentaria.

viernes, 7 de febrero de 2014

Aparece tras 11 años en paradero desconocido

Corría el año 2002 y Brenda Heist, como cada mañana, dejó a sus hijos en la escuela de Lititz, en Pennsylvania y acto seguido desapareció. ¿Qué fue lo que le ocurrió?


Nadie lo sabia. Durante meses, el detective Schfield, las autoridades del estado y las agencias federales investigaron minuciosamente este caso sin hallar rastro alguno de la señora Heist. Su exmarido, Lee, estuvo detenido como sospechoso de su desaparición y más tarde fue absuelto. Ahora, 11 años después, Brenda aparece. ¿Cómo la encontraron? ¿Dónde estaba?
A sus 54 años y con graves problemas de salud, Brenda acudió a la policía de Florida quienes cotejaron sus datos con las autoridades de Pennsylvania, y confirmaron que era efectivamente Heist.
Después de hablar con ella, se supo que todo comenzó con una crisis nerviosa ocasionada por su divorcio y las dificultades económicas que estaba pasando. Se hizo amiga de un grupo de personas sin hogar que conoció en un parque local y decidió unirse a ellos en una excursión en auto-stop hasta Florida.                                                                             Brenda logró evadir a las autoridades viviendo bajo los puentes, sobreviviendo con restos de comida desechada, consiguiendo trabajos ocasionales y pagando sólo en efectivo.
El detective Schfield informó a los medios locales que ”ella dijo que pensó en sus hijos todo el tiempo”
Pero Morgan, una de sus hijas, afirmó con una mezcla entre enfado y alegría “ella nunca se molestó en levantar el teléfono para llamarnos. Ni una sola vez. Probablemente ahora pensará que la odio y no quiero verla por un tiempo. Al mismo tiempo, obviamente, no me olvido de ella, es mi madre.”

domingo, 2 de febrero de 2014

Ciclista de 102 años sigue batiendo récords

Robert Marchand, de 102 años, posee el récord de ciclismo en su categoría.
La edad no ha hecho que este veterano ciclista francés reduzca su ritmo, sino todo lo contrario. Este mismo viernes conseguía batir su propia marca personal en la categoría de 100 o más años al recorrer 26,927 kilómetros en una hora.

Marchand ha conseguido con este resultado superar en 2,5 kilómetros su marca de hace dos años. Para compararlo, la marca mundial general para una hora está en 49,7 kilómetros, fijada por el checo Ondrej Sosenka en 2005.
Marchand, bombero y leñador retirado, tiene además el récord de su categoría en la distancia de 100 kilómetros, con un tiempo de 4 horas, 17 minutos y 27 segundos, conseguido en 2012.
El ciclista recibió una gran ovación y fue rodeado por fotógrafos y cámaras al llegar a la meta en el nuevo Velódromo Nacional, un complejo de 74 millones de euros que había sido inaugurado oficialmente el jueves previo.
El atleta sonrió y alzó los brazos, ayudado por dos asistentes. “¡Fue muy bueno, pero al final empezó a hacerse muy difícil!”, afirmaba.
“¡Hay gente que viajó 600 kilómetros para verme hoy! Es increíble. Es todo lo que puedo decir”, decía Marchand emocionado por el apoyo del público el cuál había sido imprescindible para lograr el objetivo.