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martes, 1 de abril de 2014

Niños prodigio, superdotados y millonarios (Parte 2)

Cerys, de 11 años, posee un coeficiente intelectual de 162, superior al de Stephen Hawking



Cerys Cooksammy-Parnell, natural de Northampton, tiene sólo 11 años pero ya cuenta con un coeficiente intelectual superior al de Albert Einsten o al de Stephen Hawking. Cerys se sometió a un examen en el que consiguió una puntuación de 162 en la escala Catell B, muy por encima de la de su padre, que obtuvo 142.
«Cuando sea mayor quizás tenga unas conversaciones más intelectuales, acordes a mi coeficiente intelectual, pero hasta entonces me centraré en la moda, en divertirme y sacar buenas notas», señala Cerys.
Dean, el padre de esta niña prodigio británica, ya forma parte del club Mensa, asociación que agrupa a personas con un coeficiente «de élite». La propia asociación en Reino Unido ha invitado a Cerys a unirse a los 21.000 miembros que componen la comunidad, de los cuales 1.300 son niños.

Nick D'Alosio, millonario a los 17 años


Este joven se ha hecho millonario a los 17 años gracias a una aplicación que desarrolló con tan solo 15. Esta semana, Yahoo! informaba de la adquisición de Summly, un agregador de noticias diseñado para iPhone que permite encontrar rápidamente informaciones de interés gracias a un algoritmo de lenguaje natural e inteligencia artificial.
Aunque todavía no se ha confirmado, fuentes cercanas aseguran que Nick se podría haber envolsado en torno a 30 millones de dólares con la venta de su aplicación.
Jorge Izquierdo, desarrolla aplicaciones desde los 14 años

Jorge Izquierdo es un joven que, con solo 14 años, se convirtió en el desarrollador español más joven gracias a uRlate, una «app» que permite al usuario avisar si llega tarde al trabajo debido a, por ejemplo, un atasco. «Yendo al colegio un día de lluvia observé los enormes atascos y pensé: Si esta gente llega tarde al trabajo, ¿qué excusa pone?».
A uRlate le han seguido Mirror Widget, Showy o A++genda, una «app» que informa a los alumnos cuando hay deberes pendientes, además de recordarles el horario de clase o desearles suerte para los exámenes. «Por la mañana voy a clase y por la tarde desarrollo aplicaciones móviles», afirma el joven creador.

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